Mons. Torres: «La Catequesis es un medio precioso para sembrar gusto por las cosas de Dios».

Homilía del Excmo. Mons. Alfredo Torres, Obispo de San Fernando de Apure, en la Eucaristía de inicio de la Semana Nacional de la Catequesis, el Domingo 18 de Septiembre del Año del Señor 2022.

Tomo esta frase del Apóstol Pablo a Timoteo, donde nos recuerda que la voluntad del Señor es que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la Verdad, para hacer eco de la intención de la Conferencia Episcopal de celebrar la Semana Nacional de la Catequesis y en ella estamos inmersos en mi diócesis de San Fernando.

La catequesis, es un medio precioso para sembrar por etapas y métodos pedagógicos en nuestros fieles el evangelio de Jesucristo. La catequesis es para todos, niños, jóvenes y adultos, en cuyos corazones debemos sembrar el gusto por las cosas de Dios. El lema propuesto de “catequista con corazón sinodal” nos invita al trabajo de unidad, siguiendo las pautas del departamento de Catequesis, orar y trabajar juntos, con un corazón dispuesto a la escucha, el diálogo y el discernimiento y la integración. ¿Cuál es el fin último de la catequesis? En definitiva, sembrar de manera profunda el Evangelio de Jesucristo y su persona, no en un barniz. No poor salir del paso, sino siguiendo los itinerarios, los niños, jóvenes y adultos se logren enamorar profundamente de Jesucristo y se convierta en referencia para toda la vida. Y en esta tarea estamos todos involucrados para hacer de toda la iglesia evangelizadora. Todos somos catequistas pero de manera especial no olvidar que los verdaderos catequistas son los padres de Familia: en un ambiente de amor y de respeto familiar es el mejor ambiente para la formación cristiana y espiritual. Luego la parroquia, ofreciendo todas las condiciones propicias para que los catequistas hagan su labor. No podemos olvidar que la escuela y el liceo debe seguir siendo formadores de la fe, en este sentido es el gran objetivo de la escuela católica: su gran objetivo es evangelizar a los jóvenes y por eso nuestros colegios deben tener su capellán y su director pastoral.

Como obispo de la diócesis, quiero expresar mi profundo agradecimiento, al departamento diocesano de catequesis, tanto al equipo central como a cada catequista de cada parroquia. Sigan con mucha fe y decisión, desempeñando esta labor, con crecido ardor, constancia y vivencia cristiana, al Padre José Ignacio Quintero y su equipo por toda la labor de organización y animación realizada. Tenemos aquí un hermoso reto, de vivir la “Sinodalidad precisamente, ofreciendo en comunión los mismos parámetros de una buena catequesis.

El Señor les bendiga por tan excelsa y sacrificada tarea.


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