¿Quién fue el Padre Serafín Cedeño?

Seraín Cedeño fue un gran Sacerdote Guariqueño que ejerció su ministerio Sacerdotal en Apure y Guárico. A través de su vida y testimonio, el Señor le dijo y le sigue diciendo muchas cosas a los moradores de estas tierras. Poco se sabe de él; pero su vida y ardor apostólico es apacionante. Es por eso que, para saber quién es el Padre Serafíin Sedeño, compartimos este artículo del Sr. Eduardo Hernández Carstens...

Nació en Guayabal, Estado Guárico el 7 de septiembre de 1870, en el hogar de doña Eloísa Castillo de Cedeño y don Gerónimo Cedeño; bautizado en San Fernando de Apure, el 12 de marzo de 1873.

Hizo sus estudios en el Seminario de Calabozo, ciudad en la que se ordenó de Sacerdote. Ejerció su Sacerdocio en Ortiz, Barinas, San Fernando y otras poblaciones apureñas.

El padre Serafín Cedeño era recordado por nuestros Abuelos, por su vida santa, Apostolado cabal, consagrado por entero al auxilió de los más necesitados, a la prédica del Evangelio y a fomentar la unión en la familia y en la sociedad apureña. En este sentido, incluía entre sus amigos a evangélicos, espiritistas, teosofistas, etc., tratando a todos con amor y humildad.

Siendo Vicario de San Fernando, desde el púlpito de la Iglesia abogó contra la violencia y el despotismo de las autoridades, en favor de los más pobres y de los indígenas, ocasionándole esto, roces con las autoridades.

Cuéntase, que el Padre Cedeño suplico a un gobernante de Apure, a que quitara los pesados grillos a los presos, que eran exhibidos en las calles, mostrando sus sufrimientos. La respuesta del gobernante fue, ordenar a su Secretario para que se encarcelara al Padre. Librándose de sufrir esta pena, por la intervención del Secretario a su favor, ante el déspota de turno.

Como era primo del General rebelde Arévalo Cedeño, se le perseguía acusándole de tener comunicación con él.

Su vida humilde pero valiente, su voluntad generosa y útil, su asistencia a los necesitados, constante y oportuna, le hicieron ganar el aprecio y la gratitud de sus contemporáneos. Conocí a sus familiares: Don Jesús Cedeño, dueño de las Botica del Llano; a Josefina Cedeño, su hermana; a María Nicasia Gamarra, su prima, mi Maestra de primeras letras, personas de grata recordación en Apure. Todos, junto con el Padre Serafín Cedeño, descendientes del General Manuel Cedeño, Jefe de la Segunda División del Ejercito Patriota en la Batalla de Carabobo.

Obligado por los déspotas del gomecismo a ausentarse de San Fernando, el Padre Cedeño ejerció su Sacerdocio en pueblos apureños; ya para 1925, en Apurito. Aquejado de dolencias cardíacas, sin brindar cuidados a su salud, el santo, bien recordado y querido Padre Serafín Cedeño, falleció en Apurito el 14 de febrero de 1925 de un ataque cardiaco.

Evocar la vida santa, buena y útil de este meritorio Sacerdote; rendir justiciero homenaje a su Memoria, a 97º años de su fallecimiento, es la palabra agradecida que en nombre de todos los apureños, escribo en favor del Padre Serafín Cedeño, ejemplo de Sacerdote consagrado al servicio de la doctrina de Cristo, con humildad, virtudes y amor por el prójimo.

Ejemplo que nos estimula a todos, en el sendero de la acción humanitaria.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba